- La exposición materna a PM2,5, PM10 y dióxido de nitrógeno durante el periodo periconcepcional se relacionó con mayor riesgo en el estudio.
- Los investigadores identificaron además proteínas en sangre materna y de cordón umbilical que podrían ayudar a explicar parte del mecanismo biológico.
La exposición a contaminación atmosférica alrededor del momento de la concepción se ha asociado con una mayor probabilidad de cardiopatías congénitas en un estudio caso-control publicado en Nature Communications. El trabajo analizó partículas PM2,5 y PM10 y dióxido de nitrógeno y encontró asociaciones significativas para los tres contaminantes, con el efecto más marcado en el caso del NO₂.
Los investigadores analizaron además proteínas presentes en sangre de las madres y en sangre del cordón umbilical. Mediante modelos estadísticos identificaron firmas proteicas diferentes según el contaminante, lo que permite ir más allá de observar únicamente una asociación epidemiológica e investigar qué vías biológicas podrían conectar la exposición ambiental con el desarrollo del corazón fetal.
Entre las proteínas señaladas aparecen FGF-4, VEGF-D, MSP y angiogenina, relacionadas con crecimiento, formación de vasos y otros procesos relevantes durante el desarrollo. Los autores plantean que podrían participar en malformaciones cardíacas asociadas a contaminación, aunque la investigación no demuestra por sí sola que una alteración de estas proteínas sea la causa directa de cada defecto.
Las cardiopatías congénitas tienen un origen complejo donde intervienen genética, desarrollo embrionario y distintos factores ambientales. Por ello, encontrar una asociación con contaminación no significa que una gestante expuesta vaya a tener necesariamente un bebé con una malformación ni que pueda eliminar individualmente todo el riesgo mediante cambios de conducta.
La principal utilidad está en la prevención poblacional. Reducir emisiones urbanas y exposición sostenida a partículas y NO₂ puede aportar beneficios que van más allá de enfermedades respiratorias y cardiovasculares en adultos. El estudio añade evidencia de que el periodo anterior y posterior a la concepción puede ser una ventana especialmente sensible a factores ambientales.









