- El ensayo comparó a 36 pacientes tratados con avance mandibular y 49 con CPAP mediante resonancia cardíaca al inicio y después de doce meses.
- Ambos grupos redujeron modestamente un marcador de fibrosis miocárdica y no aparecieron diferencias significativas entre tratamientos en masa, volumen o función del corazón.
Los dispositivos que adelantan la mandíbula durante el sueño pueden producir cambios similares a la CPAP en un marcador de remodelado cardíaco entre determinados pacientes con apnea obstructiva, según un subestudio aleatorizado publicado este 24 de agosto en Scientific Reports. La investigación utilizó resonancia magnética cardíaca antes y después de doce meses de tratamiento y comparó específicamente alteraciones estructurales relacionadas con el riesgo cardiovascular.
El análisis procede del ensayo CRESCENT e incluyó a 85 pacientes, la mayoría hombres de alrededor de 59 años, con hipertensión, riesgo cardiovascular elevado y apnea obstructiva moderada o grave. Un grupo de 36 utilizó un dispositivo de avance mandibular y otros 49 recibieron CPAP. Todos aceptaron someterse tanto a la resonancia inicial como a una segunda exploración después de un año.
Los investigadores estudiaron especialmente la fracción de volumen extracelular, ECV, utilizada como marcador de fibrosis miocárdica difusa. En quienes utilizaron avance mandibular pasó de una media del 24,9% al 24%, mientras en el grupo de CPAP disminuyó del 25,1% al 24,4%. Las dos reducciones fueron estadísticamente significativas dentro de cada grupo y la diferencia entre ambos tratamientos no lo fue.
No aparecieron, sin embargo, cambios significativos entre tratamientos en la masa del ventrículo izquierdo, sus volúmenes o la función cardíaca global. Los propios autores señalan que los participantes partían en general de una situación cardíaca relativamente conservada: solo el 27% presentaba criterios de hipertrofia ventricular izquierda mediante resonancia, lo que limita el margen disponible para observar grandes modificaciones estructurales.
El resultado no significa que cualquier persona pueda sustituir su CPAP por una férula dental. La CPAP continúa siendo el tratamiento estándar para muchas formas de apnea obstructiva y la elección depende de gravedad, anatomía, síntomas, tolerancia y respuesta individual. Los dispositivos mandibulares necesitan además adaptación profesional y no son apropiados para todos los pacientes, especialmente cuando existen determinados problemas dentales o maxilares.
La interpretación tampoco debería centrarse únicamente en la ausencia de diferencias estadísticas. El subestudio incluye un número relativamente pequeño de participantes y mide cambios en resonancia, no diferencias en infartos, ictus, mortalidad o eventos cardiovasculares a largo plazo. Lo que demuestra es que, dentro de esta población seleccionada y después de doce meses, ambos tratamientos se asociaron con reducciones modestas y comparables en el marcador estudiado.
La utilidad clínica estará en combinar estos resultados con los datos principales del ensayo y futuros seguimientos. Para las personas que toleran mal la CPAP, demostrar beneficios fisiológicos adicionales de tratamientos alternativos puede ampliar las opciones, pero cualquier cambio debe decidirse con profesionales de sueño, neumología u odontología especializada y comprobar posteriormente que la apnea continúa correctamente controlada.








