- El ensayo reunió a 1.012 participantes estadounidenses de entre 13 y 29 años y comparó distintos mensajes en una red social simulada.
- Los avisos sobre posibles efectos en la salud fueron considerados más persuasivos que un recordatorio convencional para hacer una pausa de pantalla.
Mostrar advertencias sobre los posibles efectos de las redes sociales en la salud puede hacer que adolescentes y adultos jóvenes manifiesten menos ganas de seguir utilizándolas. Es la principal conclusión de un ensayo publicado este 4 de septiembre en JAMA Health Forum, aunque sus resultados tienen un límite fundamental: los investigadores estudiaron cómo se percibían los mensajes y su capacidad declarada para desanimar el uso, no cuánto tiempo permanecieron después los participantes conectados.
El experimento se realizó online en diciembre de 2025 con 1.012 personas residentes en Estados Unidos y de entre 13 y 29 años. Prácticamente la mitad eran adolescentes de 13 a 17 años y el resto tenía entre 18 y 29. Cada participante vio una serie de mensajes presentados en una página de red social simulada y valoró posteriormente su capacidad para desanimar el uso y aumentar la conciencia sobre posibles perjuicios.
Entre los mensajes figuraban 13 advertencias relacionadas con distintos posibles efectos sobre la salud, un aviso similar a los recordatorios que recomiendan hacer una pausa de pantalla y un mensaje neutral utilizado como control. Todas las advertencias sanitarias obtuvieron mejores puntuaciones que el control para desanimar el uso, y los mensajes centrados en salud también superaron al recordatorio genérico de descanso.
El matiz es importante porque el ensayo no demostró que esas advertencias reduzcan realmente las horas dedicadas a las plataformas ni que mejoren la depresión, la ansiedad, el sueño o la imagen corporal. El principal resultado fue la eficacia percibida del mensaje, medida mediante una encuesta inmediatamente después de mostrarlo. La muestra, además, fue reclutada mediante un panel online de conveniencia en Estados Unidos.
Los autores plantean que las advertencias sanitarias podrían convertirse en una herramienta de política pública para informar sobre riesgos y desalentar parte del uso, en un contexto en el que varios estados estadounidenses han estudiado o aprobado medidas de este tipo. Saber si el efecto observado ante una pantalla experimental se mantiene en aplicaciones reales y modifica los hábitos durante semanas o meses requerirá nuevas investigaciones.









