- El Día Mundial para la Prevención del Suicidio mantiene este 10 de septiembre el lema “Changing the Narrative” y reclama reducir estigma y facilitar que las personas pidan ayuda.
- La prevención no depende de una única conversación: la OMS reclama también acceso a atención de calidad, estrategias públicas y sistemas capaces de responder ante situaciones de crisis.
Más de 720.000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, según la Organización Mundial de la Salud. Con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra este 10 de septiembre, el organismo mantiene por tercer y último año su campaña “Changing the Narrative”, destinada a reducir el estigma y favorecer que hablar de malestar psicológico y pedir ayuda deje de percibirse como algo que debe ocultarse.
La campaña utiliza como llamada a la acción “Start the Conversation”, pero la OMS no plantea la conversación como una solución aislada. El objetivo es que familias, entornos educativos, lugares de trabajo y sistemas sanitarios generen condiciones en las que una persona pueda expresar una crisis y recibir posteriormente una respuesta adecuada.
Uno de los obstáculos para prevenir el suicidio es precisamente que muchas situaciones permanecen ocultas por miedo, vergüenza o percepción de que no existe ayuda útil. Preguntar de forma directa y respetuosa por el bienestar de una persona que muestra cambios preocupantes puede abrir una vía de comunicación, mientras minimizar lo que siente, discutir sobre si sus motivos son suficientes o juzgarla puede dificultar que vuelva a pedir apoyo.
La prevención necesita además medidas estructurales. La OMS reclama estrategias basadas en evidencia, mejor acceso a servicios de salud mental y mecanismos capaces de atender rápidamente a quienes atraviesan una crisis. También considera necesario combatir mitos y representaciones que trivializan o romantizan el suicidio.
En España, ante una situación de riesgo inmediato debe contactarse con los servicios de emergencia a través del 112. El Ministerio de Sanidad mantiene además la línea 024 de atención a personas con conducta o ideación suicida y a familiares y allegados. Ninguna de estas vías sustituye el seguimiento sanitario posterior cuando existe un problema de salud mental mantenido.









